Homily For Solemnity Of Mary, Mother of God Year A, B & C

Holy Mary Mother Of God, Accompany And Intercede For Us This Year

Rdgs: (1st: Nu 6, 22-27: Ps 66, 2-6; 2nd: Gal 4, 4-7: Gos: Luke 2, 16-21) 

This brief reflection was written by Rev. Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a Member of the Congregation of the Holy Ghost Fathers and Brothers (Spiritans). He is currently working with the Spiritan International Group of Puerto Rico &  Dominican Republic. He is the Administrator of Parroquia La Resurrección del Senor, Canovanas and the Chancellor of the Diocesis of Fajardo-Humacao, Puerto Rico. For more details and comments contact him on:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

 

Congratulations my dear brethren! Today is a special day for all of us. So, happy New Year, and feast day of Mary, Mother of God. We give thanks to God for today’s celebrations, both of which are great sources of blessings. First, for the gift of a new year. Second, for the gift of a precious mother to accompany, comfort, and to intercede for us throughout this year.

The title “Mother of God” is from the Greek “Theotokos” (God-bearer). Through this celebration, the church reminds us of Mary’s special role in God’s plan. This solemnity can be traced back to the Council of Ephesus in 431. Officially, it was celebrated first in Portugal as Mary’s Divine Maternity. This was with the permission of Pope Benedict IV, in 1575.

In 1931, Pope Pius XI extended the feast to the entire church. Finally, in 1974, Pope Paul VI removed the feast of the Circumcision of Christ from the liturgical calendar on the first day of the year. He replaced it with the Solemnity of Mary, Mother of God.”

About the important role of Mary in God’s plan and today’s solemnity, the Church teaches: “Mary, the all-holy and ever-virgin Mother of God, is the masterwork of the mission of the Son and the Spirit in the fullness of time. For the first time, in the plan of salvation and because his Spirit had prepared her, the Father found the dwelling place where his Son and his Spirit could dwell among men… (CCC 721).

New Year offers us new opportunities, new ideas, and new resolutions. It is a sign of regeneration and a time of new hope. Each new year, we make new resolutions. Unfortunately, we hardly keep or fulfill them. Why? Possibly, because we are always in a hurry to make them, and consequently, do not consult God about such resolutions.

So, one important thing we must do this year is to resolve to strengthen our relationship with God. Proverbs tells: Commit to the Lord whatever you do, and he will establish your plans (Pr 16, 3). Also, as the psalmist admonishes us: Commit your way to the Lord; trust in Him and He shall bring it to pass (Ps 37: 5). Therefore, this year we must develop the resilient spirit of Moses who insisted before God: “If you do not personally go with us, we shall not leave this place… (Ex 33, 15). Also, like Enoch let us walk with God (Gen 5, 27).

Our first reading today is a very important new year’s blessing direct from God to us, his people. It is a sign of God’s faithfulness, and His willingness to work with us this year. Hence, through His blessings, God has equipped us for the journey ahead this year. So, all we need say is a resounding amen to this blessing and walk justly with God this year.

In the second reading, Paul recounts the incarnation of God in Mary. That is, how God took flesh in the Blessed Virgin Mary. Paul reminds us of our sonship by participation, and our adoption as children of the same Father with Christ. Consequently, He also reminds us that by the same adoption, we are children of Mary, the Mother of God.

The gospel simply teaches us that Mary fulfilled her role as Mother towards her son. She conceived and nurtured him with love and tenderness. She equally accompanied him through every step and stage of his life even till his death on the cross. In other words, not only did she give birth to Jesus, Mary helped Him to accomplish God’s plan for humanity. Through this, she presents herself as the epitome and model of good motherhood.

So, as we continue our walk with God this year, let us constantly ask for the intercession Mary, Mother of God: Oh, Holy Mother of God, despise not our prayers in our necessities, but deliver us from all dangers, Oh glorious and blessed Virgin. Amen.

Happy New Year!

Peace be with You!

Maranatha!

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Homilia De La Solemnidad De María Madre De Dios Año A, B & C

Santa María Madre De Dios, Acompaña e Intercede Por Nosotros Este Año

Lecturas: (1ra: Núm 6, 22-27: Sal: 66, 2-6; 2da: Gal 4, 4-7: Ev: Lc 2, 16-21)        

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

 

¡Muchas Felicidades queridos hermanos! Hoy es un día especial para todos nosotros. Así que, feliz año nuevo, y la fiesta de María, madre de Dios. Damos gracias a Dios por las celebraciones de hoy, las cuales son grandes fuentes de bendiciones. Primero, por el regalo de un año nuevo. Segundo, por el don de una preciosa madre para acompañar, consolar e interceder por nosotros a lo largo de este año.

El título “madre de Dios” es del griego “Theotokos” (portador de Dios). A través de esta celebración, la Iglesia nos recuerda el papel especial de María en el plan de Dios. Esta solemnidad puede ser trazado al concilio de Éfeso en 431. Oficialmente, se celebró primero en Portugal como la fiesta de la maternidad divina de María. Esto fue con el permiso del Papa Benedicto IV, en 1575.

En 1931, el Papa Pío XI extendió la fiesta a toda la iglesia. Finalmente, en 1974, el Papa Pablo VI quitó la fiesta de la circuncisión de Cristo del calendario litúrgico el primer día del año. Lo reemplazó con la solemnidad de María, madre de Dios.

Sobre el importante papel de María en el plan de Dios y la solemnidad de hoy, la Iglesia enseña: “María, la Santa y siempre Virgen Madre de Dios, es la obra maestra de la misión del hijo y el espíritu en la plenitud del tiempo. Por primera vez, en el plan de salvación y porque su espíritu la había preparado, el padre encontró el lugar de la morada donde su hijo y su espíritu podían habitar entre los hombres… (CIC 721).

El año nuevo nos ofrece nuevas oportunidades, nuevas ideas y nuevas resoluciones. Es un signo de regeneración y un tiempo de nueva esperanza. Cada año nuevo, hacemos nuevas resoluciones. Lamentablemente, apenas los guardamos o cumplimos. ¿Porqué? Posiblemente, porque siempre tenemos prisa por hacerlas, y consecuentemente, no consultamos a Dios sobre tales resoluciones.

Por lo tanto, una cosa importante que debemos hacer este año es resuelva a fortalecer nuestra relación con Dios. Proverbios dice: “encomiende todas tus obras al Señor, y él establecerá tus planes (Prov 16, 3). También, el salmista nos amonesta: “Comprometa al Señor tus empresas; Confía en él que lo hará bien (Sal 37:5). Por lo tanto, este año debemos desarrollar el espíritu resiliente de Moisés que insistió ante Dios: “Si no nos acompañas, no dejaremos este lugar (Ex 33, 15). También, como Enoc, caminemos con Dios este año (Gen 5, 27).

Nuestra primera lectura es una bendición importante del año nuevo y directa de Dios para nosotros, su pueblo. Es una señal de la fidelidad de Dios, y su voluntad a caminar con nosotros este año. Por lo tanto, a través de sus bendiciones, Dios nos ha preparado para nuestro camino este año. Por lo tanto, todo lo que necesitamos decir es un resonante amén a esta bendición, y caminar justamente con Dios este año.

En la segunda lectura, Pablo relata la encarnación de Dios en María. Es decir, como Dios hacerse carne en la Santísima Virgen María. Pablo nos recuerda nuestra filiación por la participación, y nuestra adopción como hijos del mismo padre con Cristo. En consecuencia, nos recuerda que, por la misma adopción, somos hijos de María, madre de Dios.

El evangelio simplemente nos enseña que María cumplió su papel como madre hacia su hijo. Ella lo concibió y lo nutrió con amor y ternura. Igualmente, lo acompañó a través de cada paso y etapa de su vida, incluso hasta su muerte en la Cruz. En otras palabras, no sólo dio a luz a Jesús, María le ayudó a cumplir el plan de Dios para la humanidad. A través de esto, ella se presenta como el epítome y modelo de la buena maternidad.

Así que, mientras continuamos nuestro caminar con Dios este año, pidamos constantemente la intercesión María, madre de Dios: Oh, Santa Madre de Dios, no desprecie nuestras oraciones en nuestras necesidades, sino líbranos de todos los peligros, oh gloriosa y bendita Virgen. Amén.

¡Feliz Año Nuevo!

¡La paz sea con ustedes! 

Homily For 1st (Holy Family) Sunday Of Christmas, Year B

The Holy Family of Nazareth: The Christian Model

 Readings: (1st: Sirac 3, 2-6. 12-14: Ps 128, 1-5; 2nd: Col 3, 12-21: Gos: Lk 22, 22-40)    

This brief reflection was written by Rev. Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a Member of the Congregation of the Holy Ghost Fathers and Brothers (Spiritans). He is currently working with the Spiritan International Group of Puerto Rico &  Dominican Republic. He is the Administrator of Parroquia La Resurrección del Senor, Canovanas and the Chancellor of the Diocesis of Fajardo-Humacao, Puerto Rico. For more details and comments contact him on:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Today is the first Sunday of Christmas. It is a Sunday dedicated to the Holy Family of Nazareth. That is, the family of Jesus, Mary and Joseph. It is the model of every true Christian Family. Sociologically speaking, the family is the nucleus of the human society and the place where life and learning begins.

The importance of today’s celebration both in the life of the church and our society cannot be underestimated. First, it is meant to remind us of the specific and important role of the family as a sacred institution. That is, that the sustenance and subsistence of our society depends on the continuous existence of the family.

Second, this celebration reminds us of the right constitution of a family. That is, the right and naturally accepted union of a father, mother and their children. Hence, any union (like same sex) other than this in the name of family, is an aberration. It is also against God, who in the beginning made them male and female. He did not take the rib of Adam to create another man for Adam to cohabit with. Instead, he took Adam’s ribs and created a biologically and functionally different human being, woman (Gen 1; 2).

The first reading of this Sunday explicitly outlines the three different components of a family: father, mother and children. It equally outlines the position of each member in relation to one another: “The Lord honors the father in his children; a mother’s authority he confirms over her sons.” Each is important and unique in their positions.

Importantly, the Sirac emphasized the role of children towards their parents. This role centers on honor and obedience to one’s parents. Paul re-echoes this: “Children, it is your Christian duty to honor your parents…Respect your father and your mother is the first commandment that has a promise attached to it; so that it may go well with you” (Ep 6, 1-4).

In today’s second reading, Paul reminds us of the Christian virtues that are very important to sustain our families. Each member of the family must strive to acquire them. These include:  compassion, kindness, patience, and forgiveness towards every member of our family. Most importantly, Paul says: “Put on love and let the peace of Christ control your hearts.” 

Most families are not living in peace today. Instead of wearing the garment of love, they wear that of hatred. Paul sums up by reminding us of the role of each member of a family: “Fathers, love your wives and avoid bitterness towards them…Wives, respect your husbands…Children, obey your parents.” These roles are crystal clear.

In addition to the virtues that Paul enumerated above, today’s gospel presents us with very important characteristics of a family. That is prayer and unity of purpose. Together, Mary and Joseph took their son Jesus to the temple to be consecrated. So, they acted and prayed together for the good of their family.

When Herod threatened their baby, they decided together in prayers to flee to Egypt. This is a very important virtue to emulate from them today as we celebrate. This is especially in our world where individualism has done a great harm to our family relations. Prayer and unity sustain and help our families. This is especially, during difficult moments in life. This is true of the saying that “united we stand, divide we fall.” Therefore, let us pray, Jesus, Mary and Joseph: make our hearts like unto yours. Merry Christmas!

Peace be with You!

Maranatha!

Homilía Del Primer Domingo (Sagrada Familia) de Navidad, Año B

La Sagrada Familia de Nazaret: El Modelo Cristiano
Lecturas:
(1ra: Sir 3, 2-6. 12-14: Sal 127, 1-5; 2da: Col 3, 12-21: Ev: Lc 22, 22-40)

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Hoy es el primer domingo del tiempo de Navidad. Es un domingo dedicada la Sagrada Familia de Nazaret. Es decir, la familia de Jesús, María y José. Es el modelo de toda familia cristiana. Sociológicamente hablando, la familia es el núcleo de la sociedad humana, y el lugar donde vida y aprendizaje comienzan.

 La importancia de la celebración de hoy tanto en la vida de la iglesia y de la sociedad no puede ser subestimado. Primero, es para recordarnos del importante y papel especifico de la familia como una institución sagrada. Es decir, que el sustento y subsistencia de nuestra sociedad depende en la existencia continua de la familia.

Segunda, esta celebración nos recuerda de la constitución de una familia. Es decir, la justa y naturalmente aceptada unión del padre, madre y sus hijos. Por tanto, cualquiera unión (como mismo sexo) aparte de esto en nombre de la familia, es una aberración. Es también contra Dios que los creó hombre y mujer al principio. Él no tomó la costilla de Adán para crear a otro hombre para cohabitar con él. en cambio, tomó la costilla de Adán y creó un ser humano biológicamente y funcionalmente diferente, mujer (Gen 1 y 2).

La primera lectura de este domingo explícitamente describe los tres diferentes componentes de la familia: el padre, la madre y los niños. Igualmente, subraya la posición de cada miembro en relación con uno al otro: “Dios honra el padre en sus hijos, y afirma la autoridad de la madre sobre los hijos.” Cada uno es importante y único en sus posiciones.

Importante, Sirac enfatizó el papel de los hijos hacia sus padres. Este papel se centra en honor, y obediencia hacia nuestros padres. Pablo lo re-eco: “Hijos es su debe cristiano obedecer a sus padres…Honoran a sus padres y a sus madres. Es el primer mandamiento que lleva una promesa; Para que sean felices y se prolonguen su vida en la tierra” (Ef. 6, 1- 4).

En la segunda lectura, Pablo nos recuerda las virtudes cristianas que son bien importante para sostener nuestras familias. Cada miembro de la familia debe hacer esfuerzos para adquirir las. Estas incluyen: compasión, ternura, bondad, paciencia y el perdón. Más importante, Pablo dice: “Sobre todo esto, vestirse con el amor y dejen que la paz del Cristo controla sus corazones.”

La mayoría de las familias no viven en paz hoy. En lugar de vestirse con el amor, se visten con el odio. Pablo resume recordándonos del papel de cada miembro de la familia: “Padres, aman a sus esposas, y no sean ásperos con ellas…Esposas, respectan a sus esposos…Hijos, obedecen a sus padres… y padres no exasperan a sus hijos.” Estas funciones son bien claras.

Además de las virtudes que Pablo enumeró en la segunda lectura, el Evangelio de hoy nos presenta bien importantes características de la familia. Estas son, oración y unidad en momentos difíciles. Juntos José y María llevaron a Cristo para consagrarlo en el templo. Así que, se actuaron juntos para el bien de su familia.

Cuando Herodes amenazó su bebé, decidieron juntos en oraciones huir a Egipto. Esta es una virtud bien importante emular de la sagrada familia que celebramos hoy. Esto es bien importante en un mundo donde individualismo ha hecho un gran daño a nuestra relación familiar. Oración y unidad sostienen y ayudan nuestras familias. Esto es especialmente, durante momentos difíciles en la vida. Así que, este dicho es cierto y verdad: “unidos vencemos, divididos caemos.” Por tanto, pidámosle a la sagrada familia de Nazaret que nos ayuda como decimos: “Jesús, María y José, hacen nuestros corazones como suyos, Amén!

 ¡La paz sea con ustedes!

¡Maranatha!

Homily For Christmas (Night) Vigil (Night), Year A, B, C

The Grace Of God Has Appeared – Emanuel 
Readings: 1st: Is 9: 1-6: Ps: 95; 2nd: Titus 2: 11-14 Gos: Lk 2: 1-14

This brief reflection was written by Rev. Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a Member of the Congregation of the Holy Ghost Fathers and Brothers (Spiritans). He is currently working with the Spiritan International Group of Puerto Rico &  Dominican Republic. He is the Administrator of Parroquia La Resurrección del Senor, Canovanas and the Chancellor of the Diocesis of Fajardo-Humacao, Puerto Rico. For more details and comments contact him on:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Dear brethren, this is the night for which we have been preparing for the past four weeks. Today, unto us is born the saviour of the world, the prince of peace, the king of kings and the Lord of lords.

The good news is simple, God has fulfilled his promise to his people, God is with us. Most importantly, God has shown us his great mercy and love. With the events of this night, we have seen the great fidelity of God to us, his people.

Our first reading this night of Christmas from the book of the prophet Isaiah, captures and summarizes what we have achieved through the birth of Emmanuel, God with us. The prophet says: “The people who walked in darkness have seen a great light. On those who live in the land of deep shadow, a great light has shone.”

The light of God that shines on us is Christ, the newly born. He is the light of the nations and of all who have accepted him. Never again, shall we walk in darkness. He came to dispel the darkness that darkened our hearts and our world.

Most importantly, with the birth of Christ this night, we have begun a new season of joy, a new season of our salvific history and a new life full of hope, because, God is with us.

As Titus captures it in our second reading, with the birth of Christ today: “The grace of God had appeared, and it has made salvation possible for the whole human race…The glorious appearance of our great God and savior, Jesus Christ.”  Also, this night we live in a new season of the grace of God, which God himself, has fashioned for us.

Finally, our duty in during this time of Christmas is to do what the shepherds and angels did, adoring the child Jesus and singing the glory of the Lord. Therefore, our song today, and forever shall be: “Glory to God in the highest and on earth peace to men of good will, who enjoy God’s favors.”

Also, it behooves us to spread the good news to the ends of the world. That today, en Bethlehem, of Nazareth to us is born a great saviour. Rejoice brethren for God has shown us his great mercy.

Peace be with you!

Merry Christmas!

Homilia De La Vigilia (Noche) De Navidad, Año A, B, C

Ha Aparecido La Gracia De Dios – Emanuel

Lecturas: 1ra: Is 9: 1-6: Sal 95; 2da: Tito 2: 11-14 Ev: Lc 2: 1-14

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Queridos hermanos, esta es la noche por la cual hemos sido preparando hace cuatro semanas. Hoy a nosotros se nace el salvador del mundo, el príncipe de la paz, el rey de los reyes y el señor de los señores.

La buena noticia es sencilla, Dios ha cumplido su promesa a su pueblo, Dios está con nosotros. Y más importante, Dios nos ha mostrado una gran misericordia y amor. Con el acontecimiento de esta noche, hemos visto la gran fidelidad de Dios a su nosotros su pueblo.

Nuestra primera lectura de esta noche de Navidad del libro del profeta Isaías, captura y se resume todo lo que hemos logrado por el nacimentero de Emanuel, Dios está con nosotros. El profeta dice: “El pueblo que caminaban en tinieblas vio la luz grande, habitaban tierras de sombras, y una luz les brillo.”

La luz de Dios que brille sobre nosotros es Cristo, el recién nacido. El es la luz de las naciones y de todo que lo han aceptado. Y nunca más camináramos en las tinieblas. El vino para disparar las tinieblas que oscarizó nuestros corazones y a nuestro mundo.

Mas importante, con el nacimiento de Cristo esta noche hemos empezado una nueva etapa de alegría, una nueva etapa de nuestra historia salvífica, un a nueva vida llena de esperanza, porque, Dios esta con nosotros.

Como Tito lo captura en nuestra segunda lectura, con el nacimiento de Cristo hoy: “Ha aparecido la gracia de Dios que trae la salvación para todos los hombres…la aparición gloriosa del grande Dios y Salvador nuestro señor: Jesucristo.” Por eso, también, vivimos en una nueva etapa de la gracia de Dios, por lo que Él ha hecho por nosotros esta noche.

Finalmente, nuestro debe en este tiempo de navidad es hacer lo que los pastores y los ángeles hicieron, alabar al niño Jesús, cantando la gloria del señor. Por eso, nuestro cantico hoy, y en adelante será: “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que Dios ama.”

También, a nosotros consta, a difundir la buena noticia hasta los confines del mundo que hoy, en belén de Nazaret, nos a nacido un gran salvador. Alégrense hermanos porque Dios, nos ha mostrado su gran misericordia.

La paz se ustedes

Feliz Navidad

Homilía El Día De Navidad, Año B

¡Miran, La Palabra Está Entre Nosotros!
Lecturas: (1ra: Is 52, 7-10; Sal: 97, 1-6; 2da: Heb 1, 1-6; Ev: Jn 1, 1-18)

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Hoy es el día de Navidad. Este es el día que hemos esperado, y para el cual nos hemos preparado. Navidad es un hito en la historia de nuestra salvación. Así que, es maravilloso saber que “Dios está con nosotros”. El mensaje central de la celebración de hoy es la encarnación de Jesucristo. Por lo tanto, tenemos todas razones de ser feliz, porque este día nació el príncipe de la paz.

Nuestra primera lectura de Isaías encuentra su ámbito de realización en el nacimiento, vida y ministerio de Cristo. Isaías proclama: “Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva…” De hecho, la buena nueva está entre nosotros. Es nuestra responsabilidad anunciar la buena nueva. Es la buena nueva del amor, paz, caridad, esperanza, felicidad y salvación.

Por lo tanto, todo que han esperado fielmente, pacientemente y vigilantemente, debemos elevar nuestras voces y gritar de gozo, porque Dios está con nosotros. Es una llamada adorar y alabar a Emanuel, Dios con nosotros. Es un llamado para adorar al Rey recién nacido y el príncipe de la paz. Es una llamada a ser feliz y compartir la buena noticia.

En la segunda lectura, la carta a los hebreos captura y presenta lo que Dios hizo para nosotros hoy en una manera espectacular: “Dios habló a nuestros ancestros a través de los profetas…en nuestro tiempo, nos habló por el Hijo…Es la luz radiante la gloria de Dios, y la perfecta copia de su naturaleza…” La carta a los hebreos simplemente significa que Dios ha cumplió la promesa que Él hizo al revelar el misterio oculto de la salvación a nosotros.

Hoy, la revelación ha alcanzado su apogeo. El misterio oculto de la antigua alianza ha sido revelado en la palabra hecha carne. Por lo tanto, no necesitamos ninguna revelación más.  Esto es porque, Dios ha revelado su mismo plenamente en Cristo, la luz radiante de la gloria del Padre.

El Evangelio de Juan nos da la sinopsis de lo que sucedió hoy, la encarnación divina de Dios: La Palabra estaba con Dios…la Palabra hecha carne, y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria.”  Hoy, Dios el hijo ha revelado Dios el padre. La palabra que estaba con el padre como espíritu, ahora está con nosotros, tanto en carne y espíritu.

Lo que celebramos hoy es amor, porque: “…Tanto amó a Dios al mundo, que le envió a su hijo único…” (1Jn 3,1). Debemos estar dispuestos a compartir este amor. Dios envío a Cristo por amor. Cristo aceptó a venir por su amor para nosotros. También, María y José cooperaron con Dios para traer a Jesús al mundo, por su amor para la humanidad.

Hoy, celebramos Sacrificio. Así que, debemos estar listos a sacrificar algo por el bien de nuestros hermanos, como Cristo lo hizo por dejar su trono celestial para estar con nosotros. Hoy, celebramos humildad. Debemos aprender a ser humildes de Cristo, quien, a aún era rico, hacerse pobre por nosotros. Sí, nació en lo más bajito de los lugares, el pesebre.

Finalmente, hoy, celebramos la reina de la paz, porque, el príncipe de la paz está con nosotros. Hoy, celebramos esperanza, porque, el nacimiento de Cristo es la esperanza de nuestra salvación. Por lo tanto: “Tocan la cítara para el Señor, suenen los instrumentos; con clarines y al son de trompetas aclaman al Rey y Señor” que está con nosotros.

¡Feliz Navidad!

¡La paz sea con ustedes!

¡Maranatha!