Homily for 29th (Mission) Sunday Of Ordinary Time, Year A

World Mission Sunday

Readings: 1st: Is 45, 1. 4-6; Ps 95, 3-5. 7-10 2nd: I Thes 1, 1-5; Gos: Mt 22, 15-21

This brief reflection was written by Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a member of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans). He is a missionary in Puerto Rico, the island of enchantment. He is the Chancellor of the Dioceses of Fajardo-Humacao, Puerto Rico; the Parish Priest of Parroquia la Resurrección del Senor, Canovanas and the Major Superior of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans), Circumscription of Puerto Rico and Dominican Republic. For more details and comments contact him at:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

 “How can they believe, if they have not heard the message? How can they hear, if the message is not proclaimed? How can the message be proclaimed, if the messengers are not sent out? How wonderful is the feet of the preachers of the good news!” (Ro 10:14ff).

Today, the 29th Sunday of ordinary time is World Mission Sunday. Today many people still do not know Christ. For this reason, the mission “ad gentes” continues to be most urgent. All the members of the Church are called to participate in this mission. Today is a privileged moment when the faithful of various continents engage in prayer and concrete gestures of solidarity in support of the young Churches in mission land.

It is a celebration of grace, because the Holy Spirit, sent by the Father, offers wisdom and strength to those who are obedient to his action. It a celebration of joy, because Jesus Christ, the Father’s Son, sent to evangelize the world, supports and accompanies our missionary efforts (Pope Francis).

In the first reading of this Sunday, God makes clear his choice of Israel. In a most surprising way too, he makes known his choice of a foreign king (Cyrus), whom Isaiah referred to as “God’s anointed instrument.” His choice of this “Pagan king” as his anointed was for a purpose. This was to make known His name among other nations.

Therefore, like both Cyrus and Israel, God has chosen us. He has called us to be part of this same project, which is: “that men may know from the rising to the setting of the sun that, apart from me, all is nothing.” This is a call to all God’s people, to go and make Him known to the ends of the earth. That is, from North to South, and from East to West.

In the second reading of today, Paul, and his companions prayed for the church of Thessalonica. They have preached the good news there and knew that only prayer can sustain their work. Therefore, it is important we continue to pray for missionaries as the Holy Father reminds us today.

We are called to play the same significant role played by St. Theresa of the Child Jesus. She never went on any foreign mission. Yet, she was fervent in her prayers for the success of missionaries. Today she is the patron saint of missionaries. Paul realized the importance of prayers for the success of his mission, so he pleaded: “Pray also for me, that I may be bold in speaking about the gospel as I should” (Eph 6:19-20).

In today’s gospel, the Pharisees were looking for a way to discredit Christ’s message. This gospel reminds us of a very important reality that every missionary faces. In as much as we preach the good news, detractors and difficulties abound. Hence, the Pharisees in today’s gospel represent the different obstacles a missionary must encounter in the course of his work. They come in different shapes and forms. They come like tests, various forms of temptations, doubts, persecutions, threats to life, calumny, and alienation or loneliness, even in the midst of people.

Therefore, for a missionary to overcome all these and be successful especially in today’s world, he or she must be as wise as a serpent, and yet as gentle as a dove (Mt 10:16). He must be a person of prayer and strong faith. He must learn to live a alone with God because, God will always be there for him, but men will not. A missionary must make the Holy Spirit his teacher and partner who, is the principal agent of mission as Christ promised: “The Advocate will teach you everything…Do not to worry beforehand how you will defend yourselves. For I will give you words and wisdom that none of your adversaries will be able to resist or contradict.” (Jn 14:26; Lk 21, 14-16). He must not be driven by the love of this world like Dimas, who abandoned Paul for the love of this world (2Tim 4:9). Rather, he must be driven by love for God and for His people.

Finally, a missionary must be ready at all times to sacrifice and surrender all (including his life) for God’s mission. The joy of being a missionary does not actually come from how much material gifts one receives. Rather, it comes from how much lives one touches, and how much joy one is able to bring to others. It also comes from, how much love he is able to communicate to others through the gospel.

Peace be with you all.

Maranatha.

Homilia del Vigésimo Noveno Domingo del Tiempo Ordinario, Año A

Domingo Mundial De Las Misiones (Domingo de Domund)

Lecturas: 1ra: Is 45, 1. 4-6; Sal 95, 3-5. 7-10 2da: I Tes 1, 1-5; Ev: Mt 22, 15-21 

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Está trabajando con el Grupo Espirítano de Puerto Rico y República Dominicana. Es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

¿Cómo podrán creer si no han oído hablar de él? ¿Y cómo oirán si no hay quien lo proclame? ¿Y cómo lo proclamarán si no son enviados? Como dice la escritura: “Que hermosa son los pies de los que traen buenas noticias.” (Ro 10, 14-15).

Hoy, el vigésimo noveno domingo del tiempo ordinario es Domingo mundial de las misiones o, mejor dicho, Domingo de Domund. Hoy muchas personas todavía no han conocido a Cristo. Por esta razón, la misión ad gentes continua a ser más urgente. Todos miembros de la Iglesia están llamados a participar en esta misión. Hoy es un momento privilegiado cuando los fieles de distintos o varios continentes se reúnen en oración y gestos concretos de la solidaridad en apoyo de las iglesias jóvenes en las tierras misioneras.

Es una celebración de la gracia porque, el Espiritu Santo enviado por el Padre, se ofrece sabiduría y fuerza a los que son obedientes a su acción. Es una celebración de gozo porque, Jesucristo, el hijo del padre, enviado por evangelizar el mundo apoya y acompañe nuestro esfuerzo misionero (Papa Francisco).

En la primera lectura de este domingo, Dios lo hizo clara su elección de Israel. En una manera sorpresa también, Dios reveló su elección de un rey extranjero (Cyrus), a quien el profeta Isaías se refirió como, “instrumento ungido de Dios.” La elección de este rey pagano como su ungido era por un propósito. Esto era para proclamar el nombre de Dios entre todas las naciones.

Por tanto, como tanto Cyrus y Israel, Dios nos ha elegido. Nos a elegido a ser parte se ese mismo proyecto, que es: “Para que sepan de oriente a occidente que no hay otro fuera de mí.” Esta es una llamada a todo el pueblo de Dios, para irse y proclamar la buena noticia hasta los confines del mundo. Es decir, desde norte a sur, y desde oeste a este

En la segunda lectura, Pablo y sus compañeros rezaron por la iglesia de los tesalonicenses. Han predicado la buena nueva allá, pero se conocieron que solo oración puede sostener sus obras. Así que, se conocieron la importancia de la oración en la misión. Por tanto, es importante que nos oramos por los misioneros como el santo papa recuerda hoy.

Estamos llamados a jugar el mismo papel significante de la santa Teresa de Jesús. Ella nunca fue para ninguna misión extranjera. Sin embargo, era ferviente in su oración para el éxito de los misioneros. Hoy, ella se la patrona de los misioneros. Pablo realizó la importancia de la oración para el éxito de su misión, y por eso pidió: “Oren también por me, que me puedo predicar la buena nueva con elocuencia y sin miedo (Ef 6: 19-20).

En el evangelio de hoy los fariseos buscaban una manera par descreditar el mensaje de Cristo. Esto evangelio nos recuerda una realidad bien importante que cada misionero enfrenta. Los detractores y las dificultades son inevitables en la misión. Así que, los fariseos en el evangelio de hoy represente los diferentes obstáculos que un misionero debe enfrentar a lo largo de su trabajo. Se vienen de diferentes formas. Vienen como pruebas, varias formas de tentaciones, dudas, persecuciones, amenaza a la vida, calumnia, y alienación o soledad aun en medio de la gente.

Por tanto, vencer todo esto y ser exitoso especialmente en el mundo de hoy en día, un misionero debe “ser sabio como serpiente y manso como un pájaro” (Mt 10, 16). Debe ser un hombre de oración y mucha fe. Debe aprender vivir solo con Dios porque, Dios estaré ahí todo tiempo con y para él, pero los seres humanos no estarán disponibles para el todo tiempo. Un misionero debe hacer el Espiritu Santo su maestro y compañero porque, él es el agente principal de la misión como Cristo nos promete: “El Abogado te ensañará todo…no preocúpense ante mano como defenderse. Te daré las palabras y la sabiduría que ningún de sus adversarios podría resistir o contradecir” (Lc 21: 14-16). Un misionero no debe ser contralado o dirigido por el amor del mundo como Dimas que abandonó a Pablo por el amor de este mundo (2 Tim 4:9). Al contrario, debe ser dirigido por el amor de Dios y por su pueblo.

Por último, un misionero debe estar listo todo momento para sacrificar y rendar todo (incluso su vida) por missio Dei (la misión de Dios). La alegría de ser un misionero no viene actualmente de cuantos regalos materiales que uno recibe. Al contrario, viene de cuántas vidas que uno toca, y cuanta alegría que él puede traer a los demás. Viene también de, cuanto amor que el puede comunicar a otros a través del evangelio.

¡La paz sea con ustedes!

¡Maranatha!

Friday, XXVIII Week of Ordinary Time, Year A

Do not be afraid

Readings: 1st: Eph 1:11-14; Ps:33; Gos: Lk 12:1-7

This brief reflection was written by Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a member of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans). He is a missionary in Puerto Rico, the island of enchantment. He is the Chancellor of the Dioceses of Fajardo-Humacao, Puerto Rico; the Parish Priest of Parroquia la Resurrección del Senor, Canovanas and the Major Superior of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans), Circumscription of Puerto Rico and Dominican Republic. For more details and comments contact him at:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Today is the Friday of the twenty-eight week of ordinary time. Luke’s message today sounds like an end-time message.

Luke seems to indicate that tension and opposition to Christ is becoming stronger as the authorities look for means to trap him.

So, anyone who follows Christ needs to be focused and ready for anything. Knowing this, Christ exhorts us: “Do not be afraid, for everything that is now covered will be uncovered.”

This includes the plans of the evil ones who are always threatening to persecute and destroy the just.  It suffices to note that Christ knows that fear and the threat of death can paralyze one.

As the Lord of the living and the dead, He knows that physical death is not the end. Instead, it is a transition to eternity.

Hence, he exhorts us: “Do not be afraid of those who can kill the body but cannot kill the soul. Rather, fear him who can destroy both body and soul in hellfire.”

Our hope rests in these comforting and assuring words of Christ, “every hair on your head has been counted.” So, there is no need to be afraid!”

They indicate that the Lord is on our side. He is ready and capable of delivering us from both the consequences and harmful effects of sin and all the threats that we face in our daily lives.

Today’s message is, do not fear. Every little bird is cared for by God. Even the hairs of our heads are counted. In life, trials and difficult moments are inevitable. So, all we need is a leap of faith that hopes for eternal life.

Finally, all we need to do to merit the protection Christ promised us today is to be on his side by trusting him.

This calls for being just and innocent in our ways and actions. It means being true Christians. Of course, it also means submitting entirely to Christ.

Peace be with you all.

Maranatha!

Viernes, XXVIII Semana del Tiempo Ordinario, Año A

No tengan miedo

Lecturas: 1ra: Ef 1:11-14; Sal: 33; Ev: Lk 12:1-7

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Está trabajando con el Grupo Espirítano de Puerto Rico y República Dominicana. Es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Hoy es el viernes de la vigésima semana del tiempo ordinario. El mensaje de Lucas hoy suena como un mensaje del fin del tiempo.

Lucas parece indicar que la tensión y la oposición a Cristo se están haciendo más fuertes a medida que las autoridades buscan medios para atraparlo.

Así que, cualquiera persona que siga a Cristo necesita estar enfocado y listo para cualquier cosa. Sabiendo esto, Cristo nos exhorta: “No tengan miedo, porque todo lo que ahora está cubierto será descubierto”.

Esto incluye los planes de los malvados que siempre amenazan a los justos. Basta señalar que Cristo sabe que el miedo y la amenaza de muerte pueden paralizar a uno.

Como el Señor de los vivos y de los muertos, Cristo sabe que la muerte física no es el fin. En cambio, es una transición a la eternidad.

Por lo tanto, nos exhorta: ” No teman a aquellos que matan el cuerpo y después ya no pueden hacer nada más. Les voy a decir a quién han de temer: Teman a aquel que, después de darles muerte, los puede arrojar al lugar de castigo”.

Nuestra esperanza está en estas palabras reconfortantes y tranquilizadoras de Cristo, “cada pelo en tu cabeza ha sido contado. ¡Por lo tanto, no hay necesidad de tener miedo!

Indican que el Señor está de nuestro lado. Está listo y es capaz de liberarnos tanto de las consecuencias como de los efectos del pecado y de todas las amenazas que enfrentamos en nuestra vida diaria.

El mensaje de hoy es, no temas. Cada pajarito es cuidado por Dios. Hasta los pelos de nuestras cabezas están contados. En la vida, las pruebas y los momentos difíciles son inevitables. Todos necesitamos el salto de fe que espera la vida eterna.

Por último, todo lo que tenemos que hacer para merecer la protección que Cristo nos prometió hoy es estar de su lado confiando en él.

Esto requiere ser justos e inocentes en nuestros caminos y acciones. Significa ser verdaderos cristianos. Por supuesto, también significa someterse enteramente a Cristo.

La paz sea con ustedes.

¡Maranatha!

Wednesday, XXVII Week of Ordinary Time, Year A

Oh, you Pharisees! (2)

Readings: 1st: Gal 5:18-25; Ps: 1; Gos: Lk 11: 37-41

This brief reflection was written by Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a member of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans). He is a missionary in Puerto Rico, the island of enchantment. He is the Chancellor of the Dioceses of Fajardo-Humacao, Puerto Rico; the Parish Priest of Parroquia la Resurrección del Senor, Canovanas and the Major Superior of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans), Circumscription of Puerto Rico and Dominican Republic. For more details and comments contact him at:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Today is the Wednesday of the twenty-eight week of ordinary time. Today’s gospel, is a continuation, and the conclusion of yesterday’s, in which Christ showed great displeasure against the lifestyle of the Jewish authorities.

The woes that Christ pronounced against the authorities of his time, continue to strengthen yesterday’s theme:

“Woe to you Pharisees! Woe also to you scholars of the law! You impose on people burdens hard to carry, but you yourselves do not lift one finger to touch them.”

Christ continues to criticize the lack of coherence between their words and their actions, between their interior and their exterior life.

Therefore, the image of “whitewashed sepulcher” speaks for itself. Jesus condemns those who vest themselves with a fictitious physical appearance, but are totally different interiorly.

There are some lessons for us in today’s gospel. First, rather than remain silent while injustice and falsehood thrive, we must speak out. This is an integral part of our prophetic ministry to our society and world.

Second, Christ reminds us that, it is not enough to observe the letters of the Law. Rather, we must make a sincere effort to allow the law transform us interiorly.

Hence, Paul admonishes us: “Be transformed by the renewing of your minds, so that you may discern what is the will of God, what is good and acceptable and perfect” (Rom 12:2).

A life that pleases God is that which is lived in the Spirit, with an adequate and correspondent physical manifestation. We must not live a false or double life. This is because, it affects others negatively, and destroys us.

So, our actions must match our words, and reflect who we truly are, and who we represent.

Peace be with you all.

Maranatha!

Miércoles, XXVIII Semana del Tiempo Ordinario, Año A

¡Ah, ustedes Fariseos! (2)

Lecturas: 1ra: Gal 5:18-25; Sal: 1; Ev: Lc11:42-46

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Está trabajando con el Grupo Espirítano de Puerto Rico y República Dominicana. Es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Hoy es el miércoles de la vigésima octava semana de tiempo ordinario. El evangelio de hoy es una continuación, y la conclusión de ayer en lo que, Cristo mostró gran desagrado contra el estilo de vida de las autoridades judías.

Las maldiciones que Cristo pronunció contra las autoridades de su tiempo, siguen fortaleciendo el tema de ayer:

“¡Ay de ustedes fariseo! ¡Ay de ustedes también, doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni con la punta del dedo!

Cristo sigue criticando la falta de coherencia entre sus palabras y sus acciones, entre su vida interior y su vida exterior.

Por lo tanto, la imagen del “sepulcro balaqueado” habla por sí misma. Jesús condena a aquellos que se visten con una física apariencia ficticia, pero son totalmente diferentes interiormente.

Hay algunas lecciones para nosotros en el evangelio de hoy. Primero, en lugar de permanecer callados mientras crece la injusticia y la falsedad, debemos hablar. Esto es una parte integral de nuestro ministerio profético a nuestra sociedad y al mundo.

Segundo, Cristo nos recuerda que no basta observar las letras de la Ley. Más bien, debemos hacer un esfuerzo sincero para permitir que la ley nos transforme interiormente.

Por lo tanto, Pablo nos amonesta: “Sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta” (Ro 12:2).

Una vida que agrada a Dios es aquella, que se vive en el Espíritu, con una adecuada y correspondiente manifestación física. No debemos vivir una vida falsa o doble. Esto es porque, afecta a otros negativamente, y nos destruye.

Así que, nuestras acciones deben coincidir con nuestras palabras, y reflejar quiénes somos verdaderamente, y quien representamos.

La paz sea con ustedes.

¡Maranatha!

Tuesday, XXVII Week of Ordinary Time, Year A

Oh, you Pharisees!

Readings: 1st: Gal 5:1-6; Ps: 119; Gos: Lk 11: 37-41

This brief reflection was written by Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a member of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans). He is a missionary in Puerto Rico, the island of enchantment. He is the Chancellor of the Dioceses of Fajardo-Humacao, Puerto Rico; the Parish Priest of Parroquia la Resurrección del Senor, Canovanas and the Major Superior of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans), Circumscription of Puerto Rico and Dominican Republic. For more details and comments contact him at:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Today is the Tuesday of the twenty-eight week of ordinary time. In today’s gospel, Christ showed his displeasure against the way of life Pharisees

One could wonder, why is Christ so displeased to the point of cursing the authorities. The answer is simple, and is found in Christ’s words:

“Oh, you Pharisees! Although you cleanse the outside of the cup and the dish, inside you are filled with plunder and evil.”

One point is clear here, the insincerity and the double standard life of the Pharisees. They present a false image of themselves. This is Christ’s definition of hypocrites.

Christ’s action today demonstrates, and reminds us of how to speak truth to power and authority. Much as he is loving, patient and kind, Christ desires that we do what is just, and live sincerely.

He was not afraid to confront injustice and falsehood. Rather, he condemned their actions and challenged them to see how their way of life was impacting others negatively.

There are some lessons for us in today’s gospel. First, rather than remain silent while injustice and falsehood thrive, we must speak out. This is an integral part of our prophetic ministry.

Second, we must not live a false or double life. This is because, it affects others negatively. So, we must live a very transparent life. Our actions must match our words, and reflect who we truly are, and who we represent.

Peace be with you all.

Maranatha!

Martes, XXVIII Semana del Tiempo Ordinario, Año A

¡Ah, ustedes Fariseos!

Lecturas: 1ra: Gal 5:1-6; Sal: 119; Ev: Lc11: 37-41

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Está trabajando con el Grupo Espirítano de Puerto Rico y República Dominicana. Es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Hoy es el martes de la vigésima octava semana de tiempo ordinario. En el evangelio de hoy, Cristo mostró su desagrado contra el estilo de vida de los fariseos.

Uno podría preguntarse, por qué está tan disgustado Cristo hasta el punto de maldecir las autoridades. La respuesta es simple, y se encuentra en las palabras de Cristo:

“¡Ah ustedes, los fariseos, limpian el exterior del vaso y del plato; en cambio, ¡el interior de ustedes está lleno de robos y maldad!”

Hay un punto que está claro aquí, la falta de sinceridad y el doble estándar de la vida de fariseos. Presentan una imagen falsa de sí. Esto es la definición de Cristo de hipócritas y sepulcros blanqueados.

La acción de Cristo hoy demuestra, y nos recuerda cómo decir la verdad al poder y a la autoridad. Por mucho que es amoroso, paciente y amable, Cristo desea que hagamos lo que es justo, y viva sinceramente.

No tenía miedo de enfrentarse a la injusticia y la falsedad. Más bien, condenó sus acciones y los desafió a ver cómo su forma de vida estaba afectando negativamente a los demás.

Hay algunas lecciones para nosotros en el evangelio de hoy. Primero, en lugar de permanecer callados mientras crece la injusticia y la falsedad en nuestro alrededor, debemos hablar. Esto es una parte integral de nuestro ministerio profético.

Segundo, no debemos vivir una vida falsa o doble. Esto es porque, afecta a otros negativamente. Así que, debemos vivir una vida muy transparente. Nuestras acciones deben coincidir con nuestras palabras, y reflejar quiénes somos, y quien realmente representamos.

La paz sea con ustedes.

¡Maranatha!

Monday, XXVII Week of Ordinary Time, Year A

Faith in Christ precedes Signs or Miracles

Readings: 1st: Gal 4:22-24.26-27.31–5:1; Ps: 113; Gos: Lk 11:29-32

This brief reflection was written by Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a member of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans). He is a missionary in Puerto Rico, the island of enchantment. He is the Chancellor of the Dioceses of Fajardo-Humacao, Puerto Rico; the Parish Priest of Parroquia la Resurrección del Senor, Canovanas and the Major Superior of the Congregation of the Holy Spirit (Spiritans), Circumscription of Puerto Rico and Dominican Republic. For more details and comments contact him at:  canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Today, the Monday of the twenty-eight week of ordinary time, Christ condemns the unbelief of his people.

Despite all Christ preached and realized among his people, they refused to believe in him as the messiah. Knowing their heart, he reprimanded them thus: “This generation is an evil generation; it seeks a sign, but no sign will be given to it.”

By comparing them with the people of Nineveh, Christ was reminding them that they will be judged because they remained unrepented. The repentance and final belief of the people of Nineveh are significant here.

Instead of seeking signs, the people of Nineveh were wise enough to recognize the prophet Jonah’s authority and repented of the sin.

Indeed, because Christ is greater than Jonah, his generation should have known and done better than Nineveh’s people. Instead, they remained stubborn. So, their punishment would be great.  

Again, Christ referenced the Queen of the South (or Sheba), who heard of Solomon’s wisdom, believed all she heard, and came to pay homage to the king with gifts.

Both of these personalities that Christ cited as examples were foreigners. He used them to demonstrate that foreigners were wiser in seeing the truth than the Israelites, God’s chosen people who continued their rebellion.

Today, many Christians run after signs, instead of believing in Christ first. This is ignorance of the way God operates. Christ’s person is the most powerful ‘sign’ that God gave to humanity. He is the fullness of the revelation of the Father.

Therefore, it is a lack of wisdom not to know that faith in Christ precedes signs or miracles. Hence, Christ proclaimed, “these signs shall follow believers…” (Mk 16:17-18).

In other words, believing in Christ is the first and most crucial step in our Christian journey. Afterward, if, and when it pleases God, he can seal our faith with miracles.

So, let us pray that believing in Christ, we may find all that we need to be fully human and fulfill our destiny with God according to his will.

Peace be with you all.

Maranatha!

Lunes, XXVIII Semana del Tiempo Ordinario, Año A

Fe en Cristo precede a los Signos o Milagros.

Lecturas: 1ra: Gal 3:1-5; Sal: 113; Ev: Lc11:29-32

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Está trabajando con el Grupo Espirítano de Puerto Rico y República Dominicana. Es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

Hoy, el lunes de la vigésima octava semanas del tiempo ordinario, Cristo condena la incredulidad de su pueblo.

A pesar de todo que Cristo predicó y realizó entre su pueblo, se negaron a creer en él como el Mesías. Conociendo su corazón, les reprendió así: “Esta generación es una generación malvada; busca una señal, pero no se le dará ninguna señal”.

Al compararlos con el pueblo de Nínive, Cristo les estaba recordando que serán juzgados porque permanecieron sin arrepentirse. El arrepentimiento y la creencia final del pueblo de Nínive son significativos aquí.

En lugar de buscar señales, el pueblo de Nínive fue lo suficientemente sabio para reconocer la autoridad del profeta Jonás y se arrepintió del pecado.

En efecto, debido a que Cristo es más grande que Jonás, su generación debería haber conocido y hecho mejor que el pueblo de Nínive. En cambio, permanecieron obstinados. Por lo tanto, su castigo sería grande.

De nuevo, Cristo hizo referencia a la Reina del Sur (o Seba), que escuchó de la sabiduría de Salomón y creyó todo lo que escuchó y vino a rendir homenaje al rey con dones.

Ambas personalidades que Cristo citó como ejemplos eran extranjeras. Los usó para demostrar que los extranjeros eran más sabios al ver la verdad que los israelitas, el pueblo elegido de Dios que continuó su rebelión.

Hoy en día, muchos cristianos corren tras las señales, en lugar de creer primero en Cristo. Esto es ignorancia de la forma en que Dios opera. La persona de Cristo es la ‘señal’ más poderosa que Dios dio a la humanidad. Es la plenitud de la revelación del Padre.

Es una falta de sabiduría no saber que la fe en Cristo precede a los signos o milagros. Por lo tanto, Cristo proclamó: “Estas señales seguirán a los creyentes…” (Mc 16,17-18).

En otras palabras, creer en Cristo es el primer y más crucial paso en nuestro camino cristiano. Después, si, y cuando agrada a Dios, puede sellar nuestra fe con milagros.

Así que, oremos para que, creyendo en Cristo, podamos encontrar todo lo que necesitamos para ser plenamente humanos y cumplir nuestro destino con Dios de acuerdo a su voluntad.

La paz sea con ustedes.

¡Maranatha!