Third Sunday of Easter, Year A (Brief)

The risen Christ is fully with Us!

Readings: 1st: Acts 2: 14.22-33; Ps: 15; 2nd: 1 Pt 1: 17-21; Gos: Jn 24: 13-35

This brief reflection was written by Rev. Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a Member of the Congregation of the Holy Ghost Fathers and Brothers (Spiritans). He is currently working with the Spiritan International Group of Puerto Rico &  Dominican Republic. He is the Administrator of Parroquia La Resurrección del Senor, Canovanas and the Chancellor of the Diocesis of Fajardo-Humacao, Puerto Rico. For more details and comments contact him on: canice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

Today’s gospel draws our attention to very important aspects of our Christian life. That is, the liturgy of the Word, and the Holy Eucharist

It is important to note the sequence of activities on this journey to Emmaus. First, Christ illuminated the minds of his disciples with scriptures (liturgy of the Word): “Then starting with Moses, he explained to them the passages in the scriptures that speaks about himself.”

Second, Christ celebrated the Eucharist with them: “While he was still with them at table, he took the bread, and said the blessing; then he broke it, and gave it to them.”

After this, something very important happened: “…Their eyes opened, and they recognized him…” It is important to note that, it was only after these two important celebrations, that these disciples recognized Christ.

The celebration of the Eucharist with his disciples, highlights the importance of Christ’s instruction: “Do this in memory of me.” Indeed, Christ has ransomed, and gave us new life through his paschal mystery.

Yet he continues to sustain and nourish this new life. He continues give himself to us both in the liturgy of the Word and the Eucharist. Hence, the saying: “Liturgy is Life!” This means that, neglecting these two liturgies, means neglecting life.

Christ did this today to remind us that each time we celebrate these liturgies worthily, He opens our eyes, in order to recognize his divine presence with us. Through the breaking of bread, He nourishes our life.

Therefore, at Mass, Christ is present to renew our life. At every Mass, he offers himself again, as a ransom for us. So, let us ask the Christ to always open the eyes of our minds, in order to recognize Him at every Eucharistic celebration. Alleluia, Alleluia!

Peace be with you all!

Maranatha!

Tercer Domingo de Pascua, Año A (Breve)

¡Cristo resucitado está plenamente con Nosotros!

Lectura: 1ra: Hechos 2: 14.22-33; Sal 15; Ev Jn 24: 13-35

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

El Evangelio de hoy llama nuestra atención sobre dos aspectos muy importantes en nuestra vida cristiana. Es decir, la liturgia de la Palabra y la liturgia de la Santa Eucaristía.

Es importante observar la secuencia de actividades en el viaje a Emaús. Primero, Cristo iluminó las mentes de sus discípulos con la sagrada escritura (liturgia de la Palabra): “Entonces, comenzando con Moisés, les explicó los pasajes de las Escrituras que hablan de sí mismo”.

Segundo, Cristo celebró la Eucaristía con ellos: “Mientras estaba todavía con ellos en la mesa, tomó el pan, y dijo la bendición; entonces lo rompió, y se lo dio a ellos”.

Después de esto, algo muy importante sucedió: “Sus ojos se abrieron, y lo reconocieron.” Es importante notar que, fue sólo después de estas dos celebraciones importantes, que estos discípulos reconocieron a Cristo.

La celebración de la Eucaristía con sus discípulos destaca la importancia de la instrucción de Cristo: “Hagan esto en memoria mía.” En efecto, Cristo nos ha rescatado y nos ha dado nueva vida a través de su misterio pascual.

Aun, él continúa sosteniendo y alimentando esta nueva vida. Él continúa dándonos a sí mismo tanto en la liturgia de la palabra, como en la Eucaristía. Por lo tanto, un refrían dice: “¡La liturgia es vida!” Esto significa que, descuidar estas dos liturgias, es descuidar la vida.

Cristo hizo esto hoy para recordarnos que, cada vez que celebramos dignamente estas liturgias, nos abre los ojos, para reconocer su presencia divina con nosotros. A través de la fracción del pan, se nutre nuestra vida.

Por lo tanto, en la Misa, Cristo está presente para renovar nuestra vida. En cada Misa, se ofrece de nuevo, como rescate por nosotros. Así pues, pidamos al Cristo que abra siempre los ojos de nuestras mentes, para reconocerlo en cada celebración eucarística. Alleluia, Alleluia! 

La paz sea con ustedes

¡Maranatha!

Saturday, Second of Easter (Feast of Saint Mark), Year A

Saint Mark, Pray for us!

Readings: 1st: 1 Pt 5: 5-14; Ps 89; Gos Mk 16: 15-20

This brief reflection was written by Rev. Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a Member of the Congregation of the Holy Ghost Fathers and Brothers (Spiritans). He is currently working with the Spiritan International Group of Puerto Rico &  Dominican Republic. He is the Administrator of Parroquia La Resurrección del Senor, Canovanas and the Chancellor of the Diocesis of Fajardo-Humacao, Puerto Rico. For more details and comments contact him on: canice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

Today, the church celebrates the feast of Mark, the Evangelist. Although, in the Bible, his gospel is positioned second after Matthew, it is largely believed that he wrote the first gospel.

Also, the Gospel of St. Mark is the shortest of the four gospels. It originated in Rome, and was addressed to the Romans. It enjoys the merit of the best chronological presentation of the life of Christ.

Today’s reading forms part of the appendix of the Gospel of Mark which presents a list of the apparitions of Christ (Mk 16:1-15), and also, the description of his Ascension into Heaven (Mk 16:19-20).

After reprimanding his disciple for lack of faith, Christ commissioned them for their mission: “Go out to the whole world, proclaim the Gospel to all creation.” He also filled them with gifts and powers to do carry out their mission.

These powers are still active in the church today. They were given in order to improve Christian communities. The life of many people improves because they entered into a good Christian community, and start to live a new life in Christ.

So, through the community, Christ continues his mission. Through us, He wants to continue His mission to reveal the good news of God’s love to the poor, and the to the entire world.

So, any person or Christian community that wants to be a witness of the Resurrection should be a sign of life. He must struggle against the forces of darkness in in order to make the world a favorable and better place for life.

This was what Saint Mark the evangelist did throughout his life time. He played the role of Peter’s companion, disciple, and interpreter. He gave everything for the sake of the good news, and even died a martyr as the bishop of Alexandria in Egypt.

Saint Mark, Pray for us! Alleluia, Alleluia!

Peace be with you all!

Maranatha!

Sábado, II Semana de Pascua (Fiesta de San Marcos), Año A

San Marcos, ¡Ora por nosotros!

Lectura: 1ra: 1 Ped 5:5B-14; Sal 89; Ev Mc 16: 15-20

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

Hoy, la iglesia celebra la fiesta de Marcos, el Evangelista. Aunque, en la Biblia, su evangelio se coloca en segundo lugar después de Mateo, se cree en gran medida que escribió el primer evangelio.

Además, el Evangelio de San Marcos es el más corto de los cuatro evangelios. Se originó en Roma, y fue dirigido a los romanos. Goza del mérito de la mejor presentación cronológica de la vida de Cristo.

La lectura de hoy forma parte del apéndice del Evangelio de Marcos que presenta una lista de las apariciones de Cristo (Mc 16, 1-15), y también, la descripción de su Ascensión al Cielo (Mc 16, 19-20).

Después de reprender a su discípulo por su falta de fe, Cristo les encargó para su misión: “Vagan al mundo entero, proclamen el Evangelio a toda la creación.” También los llenó de dones y poderes para llevar a cabo su misión.

Estos poderes todavía están activos en la iglesia hoy. Se les dio para mejorar las comunidades cristianas. La vida de muchas personas mejora porque entraron en una buena comunidad cristiana y comienzan a vivir una nueva vida en Cristo.

Así, por medio de la comunidad, Cristo continúa su misión. A través de nosotros, quiere continuar su misión para revelar la buena nueva del amor de Dios a los pobres, y a todo el mundo.

Por lo tanto, cualquier persona o comunidad cristiana que quiera ser testigo de la Resurrección debe ser un signo de vida. Debe luchar contra las fuerzas de la oscuridad para hacer el mundo un favorable y mejor lugar para la vida.

Esto fue lo que San Marcos, el evangelista, hizo toda su vida. Él jugó el papel de compañero, discípulo y traductor de Pedro. Él dio todo por la buena nueva, e incluso murió un mártir como obispo de Alejandría en Egipto.

San Marcos, ¡Ora por nosotros!  Alleluia, Alleluia! 

La paz sea con ustedes

¡Maranatha!

Friday, Second of Easter, Year A

Lord, give us a generous and a compassionate heart

Readings: 1st: Acts 5:34-42; Ps 27; Gos John 6: 1-15

This brief reflection was written by Rev. Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a Member of the Congregation of the Holy Ghost Fathers and Brothers (Spiritans). He is currently working with the Spiritan International Group of Puerto Rico &  Dominican Republic. He is the Administrator of Parroquia La Resurrección del Senor, Canovanas and the Chancellor of the Diocesis of Fajardo-Humacao, Puerto Rico. For more details and comments contact him on: canice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

In today’s gospel, John presents one of the miracles of Jesus. This miracle was made possible by the combination of two important virtues, compassion and generosity.

Today’s gospel presents the image of an imminent crisis. Christ saw the hunger crisis, and was sensitive to it. So, moved by compassion for his flock, he did something wonderful. He fed more than five thousand people with only five loaves of bread and two fish.

There are some lessons we must learn from today’s gospel. The first is the compassion of Jesus for his flocks. Compassion is the foundation of empathy and sympathy. We need it in order to understand what it means for others to be hungry, thirsty, sick, homeless, jobless, and lonely. In fact, we need it to be human and sensitive to the need of others.

The Second lesson is that, God can transform something little, into something great. So, we must not doubt God as the disciples did, because, “With God all things are possible.” (Mt 19: 26). Paul says: “I can do all things, in Christ who strengthens me.” (Phil 4: 13).

The third lesson is the generosity of the little boy. He was a hero in Jesus’ miracle. Generously, he offered what he had. Through his generosity, his community was blessed with a miracle. This teaches us that, sometimes, God works with what we have.

So, to be compassionate, is to be like Christ. To be generous, is to cooperate with Christ in his ministry and miracle. Christ needed the cooperation of his disciples and community, and they cooperated. Their fraternal spirit changed the destiny of their community.

How do we respond to the needs of our community in times of crisis and need? Our talents, time, treasure and experience are values and gifts that we must place at the service of others. This is especially, in times of crisis and need.

A generous and compassionate attitude can enrich the life of many, as well as our own life. When compassion and generosity meet, a great miracle happens for a community united by one faith, one spirit, and one baptism.

Let us ask God to give us a generous, and a compassionate heart. Alleluia, Alleluia!

Peace be with you all!

Maranatha!

Viernes, II Semana de Pascua, Año A

Señor, danos un corazón generoso y compasivo

Lectura: 1ra: Hechos 5: 34-42; Sal 27; Ev John 6: 1-15

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

En el evangelio de hoy, Juan presenta uno de los milagros de Jesús. Este milagro fue posible gracias a la combinación de dos virtudes importantes, la compasión y la generosidad.

El Evangelio de hoy presenta la imagen de una crisis inminente. Cristo vio la crisis del hambre, y fue sensible a ella. Así que, movido por la compasión por su rebaño, hizo algo maravilloso. Alimentó a más de cinco mil personas con sólo cinco panes y dos peces.

Hay algunas lecciones que debemos aprender del Evangelio de hoy. La primera es la compasión de Jesús por sus rebaños. La compasión es la base de la empatía y la simpatía. Lo necesitamos para entender lo que significa tener hambre, sed, ser enfermo, sin hogar, y sin trabajo. Lo necesitamos para ser humano y sensible a la necesidad de los demás.

La segunda lección es que, Dios puede transformar algo poco, en algo grande. Por lo tanto, no debemos dudar de Dios como lo hicieron los discípulos, porque, “Con Dios, todo es posibles.” (Mt 19, 26).

La tercera lección es la generosidad del muchacho. Fue un héroe en el milagro de Jesús. Generosamente, ofreció lo que tenía. A través de su generosidad, su comunidad fue bendecida con un milagro. Esto nos enseña que, a veces, Dios trabaja con aun lo poco que tenemos.

Así que, ser compasivo, es ser como Cristo. Ser generoso, es cooperar con Cristo en su ministerio y milagro. Cristo necesitaba la cooperación de sus discípulos y de su comunidad, y cooperaron. Su espíritu fraterno cambió el destino de su comunidad.

¿Cómo respondemos a las necesidades de nuestra comunidad en tiempos de crisis y necesidad? Nuestros talentos, tiempo, tesoro y experiencia son valores y dones que debemos poner al servicio de los demás. Esto es especialmente, en tiempos de crisis y necesidad.

Una actitud generosa y compasiva puede enriquecer la vida de muchos, así como de nuestra propia vida. Cuando la compasión y la generosidad se encuentran, ocurre un gran milagro para una comunidad unida por una sola fe, un solo espíritu y un solo bautismo. Pidamos a Dios, que nos dé un corazón generoso y compasivo. Alleluia, Alleluia! 

La paz sea con ustedes

¡Maranatha!

Thursday, Second of Easter, Year A

To believe in the Son, is to have eternal life

Readings: 1st: Acts 4:32-37; Ps 33; Gos John 3:31-36

This brief reflection was written by Rev. Fr. Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. He is a Catholic Priest and a Member of the Congregation of the Holy Ghost Fathers and Brothers (Spiritans). He is currently working with the Spiritan International Group of Puerto Rico &  Dominican Republic. He is the Administrator of Parroquia La Resurrección del Senor, Canovanas and the Chancellor of the Diocesis of Fajardo-Humacao, Puerto Rico. For more details and comments contact him on: canice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

In the Gospel of according to John, there are often conflicts between Jesus and the Jews. This is because, they always challenge his word. Jesus speaks of what he hears from the Father and the Holy Spirit.

Hence, John often presents life as a conflict between the forces of good and evil, between faith and sin, light and darkness, truth and lies. Christ is transparent and speaks the truth to them. This truth is the light of the world.

However, his enemies are not capable of understanding the deep significance of the things that he says and does. This is because, they refused to open themselves to God. They simply, cling to their own ideas here on earth.

So, Jesus was reminding the Jews of the fact that he came from heaven and that his teaching was real, while theirs was misleading people. Also, that the Spirit of God who sent him give testimony to the truth he speaks, because both the spirit, and himself come from God.

Also, Christ reaffirms the relationship between the Father and himself. The Father loves the Son, and places all things in His hand. This is why Paul says that, “the fullness of divinity dwells in Jesus Christ” (Col 1:19; 2:9).

Therefore, whoever accepts Christ, and believes in him, has eternal life. Jesus is the perfect image of the Father, and shares generously with us what he has received from his Father.

Eternal life awaits all those who believe in the Son, who believe his words, and who accept them as their way of life.

So, let us ask God to increase our faith and trust in his Son. Also, let us pray that we may desire eternal life, a life that is good and holy.

Alleluia, Alleluia!

Peace be with you all!

Maranatha!

Jueves, II Semana de Pascua, Año A

Creer en el Hijo, es tener vida eterna

Lectura: 1ra: Hechos 5: 27-33; Sal 33; Ev John 3:31-36

Esta breve reflexión fue escrita por el Reverendo Padre Njoku Canice Chukwuemeka, C.S.Sp. Él es un sacerdote católico y un miembro de la Congregación de los Padres y Hermanos del Espíritu Santo (Espirítanos). Él está trabajando con el Grupo Internacional Espirítano De Puerto Rico y República Dominicana. Él es el administrador de la Parroquia La Resurrección del Señor, Canóvanas y el Canciller de la Diócesis de Fajardo-Humacao, Puerto Rico. Para más detalles y comentarios se puede contactarlo encanice_c_njoku@yahoo.com, cancilleriadfh@gmail.com, canicechukwuemeka@gmail.com. 

En el Evangelio de según Juan, a menudo hay conflictos entre Jesús y los judíos. Esto se debe a que. Siempre desafían su palabra. Jesús habla de lo que oye del Padre y del Espíritu Santo.

Por lo tanto, Juan a menudo presenta la vida como un conflicto entre las fuerzas del bien y del mal, entre la fe y el pecado, la luz y la oscuridad, la verdad y la mentira. Cristo es transparente y les dice la verdad. Esta verdad es la luz del mundo.

Sin embargo, sus enemigos no son capaces de entender el profundo significado de las cosas que dice y hace. Esto se debe a que, se negaron a abrirse a Dios. Simplemente se aferran a sus propias ideas aquí en la tierra.

Así que, Jesús estaba recordando a los judíos el hecho de que él vino del cielo y que su enseñanza es real, mientras que la suya engaña la gente. También, que el Espíritu de Dios que lo envió dé testimonio de la verdad que él habla, porque tanto el espíritu como él mismo vienen de Dios.

También, Cristo reafirma la relación entre el Padre y él mismo. El Padre ama al Hijo, y pone todas las cosas en su mano. Por eso Pablo dice que “la plenitud de la divinidad habita en Jesucristo” (Col 1:19; 2:9).

Por lo tanto, quien acepta a Cristo, y cree en él, tiene vida eterna. Jesús es la imagen perfecta del Padre, y comparte generosamente con nosotros lo que ha recibido de su Padre.

La vida eterna espera a todos aquellos que creen en el Hijo, que creen en sus palabras y que las aceptan como su forma de vida.

Así que pidamos a Dios que aumente nuestra fe y confianza en su Hijo. También, oremos para que deseemos la vida eterna, una vida que es buena y Santa. Alleluia, Alleluia! 

La paz sea con ustedes

¡Maranatha!