Homilia del Vigésimo Noveno Domingo del Tiempo Ordinario, Año A

100.ª Jornada Mundial de las Misiones: «¡La Misión de Evangelización, una Obra de Amor!»

Lecturas: 1ra: Is 45, 1. 4-6; Sal 95, 3-5. 7-10 2da: I Tes 1, 1-5; Ev: Mt 22, 15-21 

Esta breve reflexión fue escrita por el Padre Canice Chukwuemeka Njoku, C.S.Sp., DMin., un sacerdote católico y miembro de la Congregación del Espíritu Santo (Espirítanos), Circunscripción de Puerto Rico y República Dominicana. Es director del Santuario del Espíritu Santo, Dorado. El padre Canice es miembro de la Academia de Homilética (The Academy of Homiletics). Para más detalles y comentarios, se puede contactarlo al: canice_c_njoku@yahoo.com, canicechukwuemeka@gmail.com.

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(Donar @ATH Móvil: Canice Njoku – 7873146309)

(https://orcid.org/0000-0002-8452-8392)

Cómo podrán creer si no han oído hablar de él? ¿Y cómo oirán si no hay quien lo proclame? ¿Y cómo lo proclamarán si no son enviados? Como dice la escritura: “Que hermosa son los pies de los que traen buenas noticias.” (Ro 10:14-15).

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Hoy, el vigésimo noveno domingo del Tiempo Ordinario, celebramos la 100.ª Jornada Mundial de las Misiones. En nuestro mundo, hay muchas personas que todavía no han conocido a Cristo. Por esta razón, la misión Ad-gentes sigue siendo urgente. Todos miembros de la Iglesia están llamados a participar en esta misión. Hoy es un momento privilegiado para participar en oración y gestos concretos de solidaridad para apoyar la misión de Dios.

Es una celebración de la gracia porque, el Espiritu Santo ofrece sabiduría y fuerza a los que son obedientes a su acción. Es una celebración de gozo porque, Jesucristo, el hijo del Padre apoya y acompañe nuestro esfuerzo misionero.

En la segunda lectura, Pablo y sus compañeros rezaron por la iglesia de los tesalonicenses. Han predicado la buena nueva allá, pero se conocieron que solo Dios puede sostener sus obras. Así que, se conocieron la importancia de la oración en la misión. Por tanto, es importante que oramos por los misioneros.

Estamos llamados a jugar el mismo papel significante de la santa Teresa de Jesús. Ella nunca fue a ninguna misión extranjera. Sin embargo, era ferviente in su oración para el éxito de los misioneros. Hoy, ella se la patrona de los misioneros. Pablo realizó la importancia de la oración para el éxito de su misión, y por eso pidió: “Oren también por me, que me puedo predicar la buena nueva con elocuencia y sin miedo (Ef. 6: 19-20).

En el evangelio de hoy los fariseos buscaban una manera par descreditar el mensaje de Cristo. Este evangelio nos recuerda una realidad bien importante que cada misionero enfrenta. Los detractores y las dificultades son inevitables en la misión. Se vienen de diferentes formas.

Vienen como pruebas, varias formas de tentaciones, dudas, persecuciones, amenaza a la vida, calumnia, y alienación o soledad aun en medio de la gente. Por tanto, para vencer, un misionero debe “ser sabio como serpiente y manso como un pájaro” (Mt 10, 16). Debe ser una persona de oración y de mucha fe.

Hermanos, debemos tener siempre en cuenta esta verdad. Cualquiera ataque contra los misioneros es un ataque contra la buena nueve o el evangelio. Cuando los misioneros sufren, la buena nueva sufre también. Sin embargo, Dios, el dueño de la misión siempre está en control y la buena nueva siempre gana la batalla. Así que, hoy la iglesia nos ofrece una oportunidad de participar en esta batalla. La ganaremos con fe, oración y solidaridad con unos al otro.

La alegría de ser un misionero no viene actualmente de cuantos regalos materiales que uno recibe o da. Al contrario, viene de cuántas vidas que uno toca, y cuanta alegría que se puede traer a los demás. Viene también de, cuanto amor que se puede comunicar a otros a través del evangelio.

Finalmente, en su mensaje con motivo de este Domingo Mundial de las Misiones del centenario, «Uno en Cristo, unidos en la misión», el Papa León XVI nos exhorta a todos y nos hace una invitación especial en este momento important de la historia de la misión de Cristo: «Comprometámonos todos a contribuir a la gran misión de la evangelización, que es siempre una obra de amor». Es un llamado que todos los amantes de la misión de Cristo deben atender.

¡La paz sea con ustedes!

¡Maranatha!

https://www.youtube.com/watch?v=OGOX6elzL2k

¡Maranatha!

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